domingo, 7 de agosto de 2011

Víspera de compra de entrada para Roger Waters en Buenos Aires 2012



vuelo a través de las aspas de un ventilador,
la pared que me espera luego de las 00:00
es más hermosa que el muro al que hace referencia,
suenan los acordes sobre éste
las olas que arremeten con fuerza de orquesta
suben el volumen de la música
lentamente el heraldo, Roger, entona su espectacular,
canción de los '70
desde el lado oscuro de la luna sin percibir
más que la música del cuerpo, el viento me lleva,
los campos de gaitas suenan armoniosamente;
mi cama me recibe con renovadas energías
faltan meses para el dichoso recital,
a horas de conseguir mi entrada
al paraíso detrás del muro,
comienzo a vivir como si fuera el ultimo día.


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