El siguiento poema lo escribí en honor al maestro neuquino Carlos Fuentealba, quien fuera asesinado a sangre fría por un oficial de policía con autoriazación del entonces gobernador de la Provincia de Neuquen, Jorge Sosbisch. esta poesía la escribí luego de un tiempo que hubiera fallecido Fuentealba, inspirado por los carteles en la facultad que instaban a los alumnos a dos cosas:
A no olvidar.
Renuncia y Juicio Político a Jorge Sosbisch.
Para aquellos que no lo sepan, este señor, se estaba postulando a presidente de la Argentina para las elecciones que pasaron en el 2007. Lo poer fue que no renuncio y lo dejaron participar de las elecciones. Para más información sigan los links en las palabras en azul, no son todos iguales.
Cada día, cada noche
y se acaba el mundo,
despedimos cada noche
a un luchador asesinado.
y se acaba el mundo,
lloramos cada día
a un mundo mutilado.
y se acaba el mundo,
sufrimos cada día
por los inocentes maltratados.
y se acaba el mundo
rezamos cada noche
al maestro silenciado.
y se acaba el mundo,
despedimos, lloramos, sufrimos y rezamos
por lo que nos han quitado.























4 Susurros:
Juan Miguel: muy sentido tu escrito, profundo y cierto ,lamentablemente, será que algún día cambiaran las cosas en este bendito país?.Un cariño.
Griselda
Gran escrito... verdades de las
que no puedes huir, menos
permanecer indiferente.. sordo o
ciego, no cabe.
Me tomé la libertad de enlazar tu blog.
Un abrazo.
gracias, chicas...
Juan, gracias por seguir visitándome
un abrazo
me ancantó este poema,
FLUYE.
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