jueves, 24 de enero de 2008

A ver que pasa

Hoy me tire a la pileta y resulto ser que la habían vaciado. Ahora en la penumbra y la soledad estoy triste, pero feliz (que loco, ¿no?). Ahora es que siento muchas ganas de escribir, de dejar mi mente fluir. Espero no lastimar a nadie, y si lo hago perdónenme

¿A ver que pasa?

Cuando el amor llegue a la ciudad,
me subiré a ese tren,
Bono y compañía cantan en mi auricular
pero cuando vendrá el amor a mardel, no se.
Bueno, no se mucho, pero lo que si se es:
años callando, años esperando,
años viendo el amor pasar
y cuando finalmente me roza,
al lado del camino me fue a tirar.

Cuanto me costo tirarme a la pileta,
no se dan una idea,
pero cuando quitaste el tapón
sabiendo que estaba en el aire,
sabiendo que no me animaba a tirarme,
igual me buscaste.

Ojo, no me buscaste para algo,
me buscaste para ver si me tiraba,
a ver si me animaba,
pues cuando me anime,
me dijiste que sabias,
e igual sacaste el tapón.

Me hiciste tirar
para sacarte una presión,
¿no se?

Pum, de cara al piso.

No importa, ya no importa nada,
pues sabias que me gustabas
y me buscaste para decirme:
todo bien, pero no gracias.

Y el dolor que siento en el pecho,
el que me impulsa a escribir estas líneas
llenas de odio a mi mismo,
por haberme enamorado,
¡se que podré superarlo.!

Por eso no me importa tanto,
pero duele, seguro sabes como se siente,
disculpa, por refregártelo en la frente,
como el ancho de espadas,
que tengo clavado en el corazón.

Vos me buscabas,
y yo como un boludo, como siempre,
entraba, en el juego.

Sabes, nunca pude escribirte un poema,
no me inspiraste, creo,
y sin embargo ahora me duele decirlo
inspiraste esto.
O es mi bronca por ver que a todos,
sí, a todos, les llega el amor, y ¿a mí?
¿me deja de lado?

Sí, es la bronca,
es el sabor amargo en la boca,
es el golpe de frente,
es eso que no se dice
pero se siente.

Seguro que la culpa fue mía,
porque primero fuiste mi amiga
y buscar amor en lugar de amistad,
es un error, que puede costar.
Igual lo busque,
a sabiendas de lo que podía pasar,
a pesar de que al final,
este poema iba a nacer.
(Bueno, tal vez podría ser una oda,
a la alegría, al amor, a la vida.
¿Quien sabe?
¡Nadie lo sabrá!)

En la oscura noche me escudo,
un acrata en un mundo extraño,
un ser que en las sombras habita,
porque en las sombras, nada se marchita.

Pero al final te tengo que agradecer
porque me obligaste a hacer algo,
que, quizás, nunca hubiera hecho...

...por miedo a esto.

También te agradezco porque se volvió a confirmar,
aparentemente, a mí en esta vida,
no me corresponde amar.
Pero no te sientas culpable
pues también soy feliz,
pues de mi pecho saque algo que me presionaba,
un peso tal que no me dejaba volar,
que me tenía gris,
que a las sombras no me dejaba regresar.

Soy un acrata que por las sombras camina,
donde la oscuridad absoluta trae luz;
soy un acrata que el amor elude,
un ser roto que camina y perdona;
soy una acrata que sigue esperando
ese beso, que lo ayude a sentir;
soy un acrata que sigue esperando,
con la esperanza de que el amor sea para mi;
soy un acrata descorazonado, triste pero feliz,
gracias a ti;
soy un acrata que ya se ha perdonado,
por la estupidez de haberse enamorado.

¡Gracias!
No te preocupes, se feliz.
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