viernes, 25 de enero de 2008

Una sobre Malvinas (Falklands)

Esta poesía se me ocurrió al recordar él final de la película "Iluminados por el Fuego". Por los caídos y los que volvieron a quienes debemos recordar con respeto, aunque un HDP los haya mandado al matadero, porque ellos no quisieron eso ni tuvieron la culpa. Solo seguían órdenes.

Nuestro Vietnam

He depuesto las armas,
he rendido a mis ejércitos
y sobre las playas de Stanley
me tire a descansar.

Mirando al rabioso mar del sur,
ese hermoso Atlántico embravecido,
comunique a mis hombres que ya podían descansar
y a la playa nos fuimos a tirar.

Sin embargo, descanso no obtuvimos
pues recordamos a los caídos,
a aquellos que dieron sus vidas
por lograr un sueño pérfido.

Nos mandaron a morir, los altos señores,
mientras bebían sus güisquis,
y cuando salieron a gritar a ese balcón
nadie pensó:
"¡Esta borracho! el presidente se volvió loco,
¿no se da cuenta lo que dice y hace?".
Nadie se detuvo a pensar,
que esta maldita guerra,
los jóvenes la íbamos a pelear.

Así que aquí tirado en las playas de Stanley
analizo lo que paso.

Un poder podrido
que escapaba despavorido,
nos mandó a morir para mantenerse un poco más
y un pueblo idiotizado, lo vitoreo,
lo hizo sentir amado;
total, ellos no pelearían.
"Sí, las Malvinas son Argentinas".
No se crean todo lo que les digan.
Acá no hay ningún Argentino,
solo los caídos, solo los recuerdos,
acá son todos ingleses,
menos la mayoría de los muertos, del '82.

Acá lo tenemos, nuestro Vietnam,
nuestro granito de arena a la atrocidad
que son las guerras en este mundo,
acá en estas playas tan alejadas de todo,
en este lugar tan al sur
que el sur mismo casi no existe;
acá es donde dejamos nuestra juventud,
para que al volver nos den la espalda
cual parias.

Acá tenemos nuestro Vietnam,
y el hijo de puta que nos mandó acá
bebe güisqui en su quinta.
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